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lunes, 4 de julio de 2016

domingo, 3 de julio de 2016

NOTA 2





¡¡¡Gracias por volver, Alemania, los extrañaba!!!

A.G.
3/6/2016

sábado, 2 de julio de 2016

"LOS HIJOS DE LA LEYENDA" (19º parte) de Adriana Gutiérrez





"Resumiendo -continúa el sanador- por ahora y para
tranquilidad de todos haremos las curas convenidas pero
no por las razones que ustedes creen sino por lo que nosotros
sospechamos, que ésta es una zona feérica, y vamos a lo
esencial, hay que averiguar por qué toda una legión de
demonios se instaló en este lugar.
Partiremos de la base de que no era la casa queriendo gente
en su interior, sino unos demonios muy poderosos que no
quieren a nadie allí.
El desarmar la casa no solo no remedia nada sino que es
un trabajo inutil porque a los entes malignos les sirve igual
como está ahora" -señaló el montón de escombros.
Todos retrocedieron en sus asientos y elevaron sus voces
de protesta.
"Ellos no pueden quemarse ni ahogarse ni se les puede
pegar con nada, el mundo físico no existe para ellos y no
lo necesitan.
Ellos anidan en almas, corazones y mentes donde el
Espíritu Santo no ha sido invitado a pasar".
"¡¿Y ésto qué era, el cuartel general?!" -pregunta Cacho ofendido.
"Ja ja, no, Cacho, por supuesto que no, su cuartel general
es, en realidad, la falta de amor; ese es su castillo
y su fortaleza".
"Pero -dijo Mario- para que ésto sucediera debieron ocurrir
dos hechos, eso que ustedes dice que debió pasar antes de la
construcción de la casa (lo de la zona feérica), y algo que
no creo posible: que todos esos matrimonios asesinados
aquí hayan tenido una total falta de amor, por lo que sé eran
personas como nosotros, que se enamoraban y se casaban, eran
creyentes, asistían a la iglesia y bautizaban a sus hijos, y así
sucesivamente..."
"... sin embargo -lo interrumpió el sanador- cada 30 años
venían aquí a morir y no por la mano del hombre".
"Entonces ¿por qué? -preguntó Jorge- ¿sabe que ésto
no me está gustando nada? Tal parece que volvemos al
principio y..."
"... el principio -dijo el sanador-es lo único que tenemos".

viernes, 1 de julio de 2016

"LOS HIJOS DE LA LEYENDA" (18º parte) de Adriana Gutiérrez






"Bueno -pensó Jorge restregándose las manos- creo que ya nos
podemos ir acostumbrando a esta nueva sensación de
tranquilidad, y como yo no voy a estar aquí dentro de 30 años
creo que puedo darme por satisfecho y decir: ¡tarea cumplida!"
Jorge ve que su hijo se acerca y va a su encuentro "¿qué
pasa, Mario?"
"Los sanadores llegaron -dijo éste- quieren hablar con
nosotros tres".
"Pues vamos" -dijo Jorge.
Los sanadores también eran 3 hombres, se unieron a los que
llegaban y los 6 entraron en el vehículo de vidrios negros que
usaban siempre.
"Bien -dijo uno de los sanadores- nosotros nos trajimos una casa
rodante para quedarnos aquí porque hay que vigilar que
nadie se lleve nada y que tampoco destruyan nada; hoy haremos
la primera cura y esperaremos 21 días, que no tienen nada
que ver con los 21 de Diciembre, eso es una casualidad, esperamos ese tiempo porque es el que necesita la naturaleza
para cambiar, pero no sabemos cuánto tiempo, o cuántas veces habrá que repetirlo.
Les explico: nosotros estudiamos este caso, que es único y fue
mal encarado siempre, y concluimos en que las tragedias de
esta familia no fueron causadas por la gente que construyó
esta casa, sinó..."
"... pero -dijo Cacho- la casa ¿está viva o muerta?"
"A ver si me entiende, Cacho -dice el sanador- ya que Ud le
confiere una personalidad que no puede tener, le voy a hacer
esta comparación: cuando una persona, un ser humano que
piensa y razona, se construye a sí mismo, es como si fuera
llenando un recipiente con las cosas que más le gustan, y de
acuerdo a lo que eligió para alimentar su alma van a ser todos
sus actos, los demás lo van a conocer por lo que tiene adentro
reflejado en hechos.
Esta familia tuvo su primera tragedia sin haber hecho absolutamente nada para merecerlo, y tal vez eso fue, precísamente, el inicio de todo.
Bien, ustedes creen en Dios ¿verdad? Dios tiene a los
ángeles y al bien, y las personas que no invitan a Dios a vivir
en sus corazones dejan un espacio libre, como tierra de nadie
-dijo, deñalando la casa- donde el diablo y sus demonios
entran sin permiso.
Esa pila de madera y ladrillos que ustedes ven ahí, fue una
tierra de nadie, porque al no habitarla, no hubo quien trajera
rezos y oraciones, y Dios no entra si no lo invitan, entonces fue ocupada por el mal, por esos demonios en los que nosotros
creemos tanto como creemos en Dios".

miércoles, 29 de junio de 2016

"LOS HIJOS DE LA LEYENDA" (16º parte) de Adriana Gutiérrez





Habían pasado las fiestas de ese Diciembre triunfal, habían comenzado las clases y se estaba acabando el verano.
Jorge y Mario observan el desmantelamiento de la casa
cuando ven llegar a Cacho, que había pedido estar presente.
"Gracias, don Jorge, por avisarme -dijo- pero quería verla
caer a pedazos para asegurarme ¿entiende?"
"Te entendemos -dijeron los 2 hombres riendo- y además, te
lo mereces ¿y Laura?"
"Con su señora; ah, ella no puede estar sin trabajar, así
que hoy empezó a ir a su casa para ocuparse de la ropa; yo
en cambio estoy muy contento jubilado, me gusta manejar
mi auto nuevo y quiero leer ¡no paro de comprar libros!
Laura se enoja, dice que estoy al divino botón, pero el
sueño de mi vida fue estudiar y no pude, así que ahora me
desquitaré con una buena biblioteca ya que hay una enorme
y vacía en el departamento de doña... eh, en casa".
"Estás muy hablador -dijo Mario- yo creía que eras mudo".
"¡No, don Mario... era el miedo que me daba esa casa -dijo
señalándola- pero ya lo voy achicando".
Mudos quedaron ellos al comprender, de golpe, cómo ese
hombre había resignado todo por una familia ajena, sin
quejarse, sin demostrarlo, con una lealtad a prueba de todo.
Padre e hijo lo miraban con una mezcla de admiración
y ternura, pensando cuánto respeto merecía. En cambio
él, Cacho, ahí estaba, ausente de los pensamientos y miradas
de sus patrones, disfrutando el final de una era de terror.
¿Cómo no iban a dejarlo participar de ésto después de
todo lo que había soportado?
"¿Y de doña Silvia hay alguna noticia?" pregunta al rato el casero.
Rápidamente Jorge y Mario volvieron a la realidad, el menor
comenzó a contarle a Cacho las últimas novedades, mientras
Jorge se apartó abstraído, recordando el pasado 22 de
Diciembre, cuando él y su mujer quedaron solos, esperando el
llamado que finalmente llegó a las 4 de la tarde.




martes, 28 de junio de 2016

"LOS HIJOS DE LA LEYENDA" (15º parte) de Adriana Gutiérrez






Pero finalmente el sol salió y al barrer las sombras se llevó 
parte de la angustia de estas 6 personas que ya habían perdido
toda su compostura.
Sentados, tirados como quiera en ese amplio salón, no
podían creer que ese ruido era un teléfono que sonaba. Todos
se incorporaron estirando sus manos hacia el aparato, gano
Mario, de un salto descolgó y conectó el parlante.
"Dr. Gimenez -dijo la voz- soy yo, de la agencia asignada
a la vigilancia de esa casa; nadie entró ni salió de allí, toda
la noche hubo silencio, oscuridad y... paz.
Bueno, Dr. Gimenez, ahora le diré algo: sí hubo cambios..., es
decir, hubo un cambio... grande en... la casa, está... totalmente
...en ruinas ¿me escucha Dr.? ¡Hola!"
"Sí, oigo perfectamente, detective; bien eso es todo, gracias.
¿Se retiran ahora?"
"Sí, Dr., nos vamos; eh... ¿puedo pedirle algo?"
"A ver" -dijo Jorge.
"Vea Ud. tomamos muchas películas de la casa ayer, y quisiéramos fotografiarla ahora, no podemos creer que esté
en este estado".
"Adelante -dijo Jorge- pero hagan copias de todo".
Laura, que se había parado, preguntó:
"¿Eso significa que se acabó?"
"¡Claro! -dijo Mario, significa que la casa se rindió, que
logramos vencerla, engañarla. Ahora comienza la segunda
etapa: hay que desmantelarla, quemar toda la madera
y curar ese lugar.



NOTA





Amigos, lamento no haber subido la 15 parte
de "Los Hijos de la Leyenda".
Hubo un problema con mi HTML
Ni bien lo soluione seguiré subiendo el resto del cuento.
Gracias y perdonen la demora

Adriana Gutiérrez


28/6/2016